Llega el «Terrorismo Emocional» al Teatro 25 de mayo en Rocha

Esta comedia dramática de Josefina Trias llega a las tablas de la capital rochense este viernes 19 a las 21 horas.
En resumen es un trabajo de autoficción que se centra en la pérdida de un gran amor y todo lo que eso provoca. Clara se acaba de separar de una relación larga e idílica. De regreso a la casa de sus padres, comienza a vislumbrar la posibilidad de hacer de su ruptura algo creativo. Tal vez el desamor dé sus frutos.

Honestidad brutal: Terrorismo emocional, de Josefina Trías

Ahora es tiempo de replegarse, de analizar; tiempo también de buscar desvíos, y entre tantos posibles desvíos, Clara se dispone a escribir una obra unipersonal que se llame Terrrorismo emocional, que tenga humor, que sea peleadora, que sirva esa experiencia para que Josefina Trías la lleve a escena y haya lugar para que se escuche ‘Ámbar violeta’, sí, la hermosa canción de Fito Páez del disco Ciudad de pobres corazones (tocada en vivo, piano y voz, por Leandro Aquistapacie). Pero sobre todo que haya tiempo y espacio para que la actriz la rompa, literalmente, en cada uno de los fragmentos en los que Clara busca y rebusca en la memoria, expiando el dolor y contándonos historias que pegan fuerte y hacen reír, o las dos cosas a la vez, y entonces será el espectador el que tiene que decidir aquello de reír o llorar, y por suerte la mayoría se decide por partirse de risa con la historia de cuando le cuidó el gato al vecino o la del novio anarquista o la salida con un chico que conoce en Tinder, para que Clara sienta ahí, en el escenario, que todo eso del dolor y del desamor y de la honestidad brutal, y de seguir creyendo en el amor, tiene más que sentido. “El amor es la única cosa que no va quedando negociable. No se olviden de eso. El amor. Es nuestro”.
Terrorismo emocional es un gran texto de Josefina Trías, armado en varias unidades y pequeños relatos en los que monologa, a veces recuerda y otras veces dialoga con sus padres. En la escena, apoyada por un montaje de Bruno Contenti que cuida lo esencial -la voz y el cuerpo, el personaje y sus objetos íntimos, la voz y un piano como apoyo sonoro-, Trías se la juega por entero, pone el cuerpo, no esconde nada, se muestra transparente, y clara, como ese personaje que sabe mostrar varios gritos y angustias generacionales. Desde la voz de una mujer que no calla y pelea, desde la honestidad de esa escena llamada ‘Rabia’, uno de los centros discursivos de la obra, donde Clara se manifiesta contrahegemónica y no quiere responder con la misma moneda y grita que, en todo caso, “la revolución está en recuperar el lenguaje, descolonizarlo”.