Inicio A Contrarreloj, Comerciantes recaban firmas por Ley de Inclusión Financiera

A Contrarreloj, Comerciantes recaban firmas por Ley de Inclusión Financiera

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De Pauli Xtreme. Polarizado Profesional de Autos y Camionetas.

«Iniciamos una gira a nivel nacional, empezamos por el norte del país, por Tranqueras, Las Toscas, Vichadero, Rivera, Artigas, Salto, etc., junto con el Presidente de la Cámara Empresarial de Maldonado, para que en todos esos lugares donde estamos débiles en firmas poder alcanzar las firmas necesarias».

«Calculamos que nos estarán faltando 80 mil firmas para alcanzar el objetivo de las 240 mil y tenemos hasta el 27 de abril para juntarlas», afirma Rodríguez.

«Sabemos que el uruguayo por naturaleza espera siempre al último momento. Pasó por ejemplo con el referéndum del agua que fue impresionante como se volcó la gente a firmar una semana antes. En este caso queremos avisar con más tiempo para que esa bola de nieve que seguramente se va a dar, se de en los plazos que necesitamos».

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¿Qué busca el plebiscito?

«El plebiscito lo que trata es de preservar las libertades de elegir, no eliminar nada de lo que ya tenemos, estamos a favor de todos los medios electrónicos, de las tarjetas, de los bancos, etc. Lo que no estamos de acuerdo es a que nos obliguen a utilizarlos».

«También estamos en contra a que se elimine la utilización del efectivo. Acá el objetivo principal es que no se hagan transacciones con efectivo y nosotros creemos que en ningún lugar del mundo donde se aplique la ley de inclusión financiera se limita el uso del efectivo».

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«Para controlar el informalismo, la evasión o el lavado de dinero hay muchísimas otras herramientas que no son los bancos. O sino podemos pensar y analizar en lo que ha pasado en Uruguay, si es que desde el 2014 que está la ley de inclusión financiera se mejorado en estos aspectos, cuando tenemos claros casos de gente que ha cometido estos delitos y los Bancos o la Inclusión Financiera no lo pueden evitar».

«Nosotros queremos tener el derecho de que si queremos tener la plata debajo del colchón y no confiar en los bancos que quebraron en el 2002, confiar en nosotros mismos, guardarlo en nuestra misma casa y gastarlo cuando queramos. Para controlar si esa plata es limpia o sucia hay otros organismos del Estado como la DGI que están bien pagos y que tienen que controlar nada más que 3 millones de personas».